jueves, 20 de diciembre de 2007

Mis recuerdos de Navidad

No sé por dónde empezar. Son tantos, algunas simples piezas de un puzzle difícil de completar, pero que devuelven calor a mi corazón.

Recuerdo aquellas frías tardes por el monte, en búsqueda, casi furtiva, del carrasco ideal para ocupar su lugar privilegiado en nuestro humilde salón.

Recuerdo esos adornos, perfectamente guardados año tras año, a la espera de ser colocados en todos los rincones de nuestro hogar.

Recuerdo atizar nuestra cocina de carbón, acurrucados a su fuego, mientras molíamos nueces con las que mi mamá hacía aquellas selectas “casadielles”.

Recuerdo las horas previas a la cena de Nochebuena, al lado de mi papá, preparando, con mimo, aquella deseada bandeja forrada de papel de plata en la que se disponía, entre risas, trozos de turrón, mazapanes, peladillas y otras delicias que mi mamá compraba con todo su amor.

Recuerdo la mesa para la cena de Nochebuena, en la que el mayor lujo era compartir aquellas horas con mis seres más queridos y con la suerte de beber sidra “El Gaitero” en una copa.

Recuerdo las tiernas peleas por aquel pedazo de turrón blando, las partidas de cartas jugando a peseta, los villancicos que cantábamos.

Recuerdo la reconversión de mi hogar en Nochevieja, donde se improvisaban camas en cualquier pedazo libre de suelo para acoger al resto de mi familia, hasta llegar a reunirnos diez o quince personas en aquella casa de, apenas, 40 metros cuadrados.

Recuerdo como me tocaba cenar en la cocina, pues el salón estaba reservado para los mayores, mientras las palabras saltaban de una a otra de sus bocas.

Recuerdo la sopa de marisco de mi mamá, recuerdo su merluza a la cazuela, recuerdo sus idas y venidas entre cacerolas, recuerdo el brillo de su cara en aquellos instantes.

Recuerdo la entrada de año, las prisas por devorar las uvas antes de que dieran la última campanada, los atragantamientos accidentales y, por supuesto, las carcajadas que todo ello provoca.

Recuerdo el despertar al día siguiente, desayunando turrón y comiendo con los saltos de trampolín que televisaban cada año.

Recuerdo la ilusión de la noche de Reyes en la calle, esperando la cabalgata y las lágrimas al ver a Baltasar.

Recuerdo el platito con turrón y la copa con champán que dejábamos al lado del carrasco coronado por la estrella de Belén para que los Reyes y sus camellos pudieran reponer fuerzas.

Recuerdo pedir permiso a mis papás para levantarme e ir al salón a descubrir las sorpresas que los Reyes nos habían dejado.

Recuerdo aquella cocina de Moltó con lavadora, horno y nevera que, durante tantos años, me entretuvo.

Recuerdo esa colección de Playmobil de esquimales con iglú y trineo incluido, que tanto deseaba tener cada vez que la veía en el escaparate de una tienda camino del colegio, que me regalaron con sacrificio.

Recuerdo el frío, la nieve. Recuerdo los muñecos y peleas de bolas.

Recuerdo, con especial cariño, los preparativos en catequesis para la misa de Gallo, para el belén que luciría en la parroquia, para los villancicos que acompañarían la misa.

Recuerdo las riadas humanas, dirigiéndose hacia esa misa de Gallo, vivida con tanto sentimiento entre tantos conocidos.

Recuerdo la magia existente en la mirada de mi papá y de mi mamá.

Recuerdo que no hay mayor ilusión que chocar las copas con mis seres queridos.




3 comentarios:

Inmaculada (Adi) dijo...

Los recuerdos de una persona son como los ladrillos de una casa,no todos son bonitos, algunos son más fuertes que otros, algunos no se ven, están por dentro, y otros están permanentemente a la vista de todos.
Cuando pienso en las Navidades sé que cada una de ellas, incluso las más tristes, forman parte de lo que soy ahora y agradezco a la vida poder compartirlas con mi familia y amigos.
Que seas feliz es lo que os deseo a tí y a tu familia.
Besos.

Pedro dijo...

Ya lo ha dicho todo"mi contraria", chin-chin Alex, un beso muy fuerte para tí y para el otro...

Silvia dijo...

Preciosos recuerdos Alex, me ha encantado.
Gracias por compartirlos.

Te deseo un muy feliz 2008. Cuídate.

Silvia

 

Design by Amanda @ Blogger Buster