martes, 25 de diciembre de 2007

"La búsqueda: El Diario Secreto"

En estas fechas, a todos nos gusta vivir alguna aventura, por lo que no hace falta irse muy lejos para disfrutar de "La búsqueda: El Diario Secreto".

Durante una conferencia, un misterioso personaje llamado Mitch Wilkinson (Ed Harris) hace entrega de una página de un libro, donde el protagonista, Benjamin Franklin Gates (Nicholas Cages), descubre el nombre de su bisabuelo, lo que parece indicar que éste último podría haber estado involucrado en el asesinato del mismísimo Abraham Lincoln durante la Guerra Civil americana.

Esta circunstancia enfurece a Ben y también a su padre (Jon Voight), quienes se enrolarán en la búsqueda desesperada de la página que falta para limpiar el nombre de su antepasado. Para ello, Ben vuelve a contar la ayuda inestimable de su colega Riley Poole (Justin Bartha), lo que les llevará a viajar por diversos lugares del planeta en busca de una serie de artilugios que, como si de un videojuego se tratara, les permita resolver una pista y encontrar la siguiente: París conduce a Londres.

En Londres, se les une Abigail Chase (Diana Kruger), la mujer de Ben, en una escena que se desarrolla en el interior del Palacio de Buckingham, donde esta pareja en trámites de separación acaba revolviendo en el escritorio de la Reina Isabel, que les dará la siguiente pieza del puzzle, y también les lleva a protagonizar una tremidante persecución por las calles de Londres, ya que no se encuentran solos en esta aventura, pues Mitch da muestras de su verdadero objetivo y no duda en emplear todos los medios posibles para alcanzarlo. (En esa persecución, creo que Nicholas Cage deja algún destello de su capacidad de conducción adquirida en "60 segundos").

Sin embargo, para descifrar esta pieza precisan de la Dr. Emily Appleton, experta en lenguas muertas y madre de Ben, quien, a regañadientes, accede a colaborar.

Tras esta visita, Ben y Abigail deben acceder al Despacho Oval, lo que les llevará a un hallazgo sorprendente, al que Riley le dará sentido al mencionar el "Diario Secreto del Presidente", una auténtica leyenda.

La obsesión de Ben por encontrar la verdad, le llevará a cometer una locura, de la que finalmente saldrá victorioso con el hallazgo de un importantísimo tesoro precolombino y, sobre todo, disipar toda duda sobre la participación de su bisabuelo en un hecho histórico como el reseñado.

Sencillamente, dos horas de acción, misterio y algo de amor.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Deseos desde cualquier rincón

"...Yo simplemente traje mi corazón… levantando esta copa… dándole gracias a la vida, gracias a Dios y gracias a todos ustedes…

...Esta noche es un momento especial… es la última noche del año… mientras otros vinieron con tesoros, yo sólo vengo con la actitud de un corazón sincero… a darte gracias por todos y cada uno de los niños… y rogando por todos ellos, de que ninguno tenga necesidad… dándote gracias por todos los padres y madres… por lo que son completamente feliz con sus hijos y por los que sufren, pues ya no tienen a sus ángeles queridos a su lado… dándote gracias por todos y cada uno de mis amigos… los cuales, en realidad, buscan tu camino… son sinceros y, sobre todo, me tienen cariño… pidiendo justicia sincera… justicia que se basa en tu amor...

... Y pido, con toda sinceridad, el consuelo de todos aquellos que hemos sufrido los embates de la vida…

...Y levanto esta copa con dolor para solamente decirte… gracias… porque tú eres el único que no me falla… porque tú eres el único que, teniéndolo todo, preferiste ser nadie… Enséñame a aprender de ti…

...Y, por favor, buen Rey haz memoria… de los muchos niños que quizás nunca tendrán una Feliz Navidad…

... Y ten misericordia de todos nosotros… que el mejor regalo que hemos tenido, lo has sido Tú..."

("El tamborilero"
de Don Omar)

glitter-graphics.com

Mis recuerdos de Navidad

No sé por dónde empezar. Son tantos, algunas simples piezas de un puzzle difícil de completar, pero que devuelven calor a mi corazón.

Recuerdo aquellas frías tardes por el monte, en búsqueda, casi furtiva, del carrasco ideal para ocupar su lugar privilegiado en nuestro humilde salón.

Recuerdo esos adornos, perfectamente guardados año tras año, a la espera de ser colocados en todos los rincones de nuestro hogar.

Recuerdo atizar nuestra cocina de carbón, acurrucados a su fuego, mientras molíamos nueces con las que mi mamá hacía aquellas selectas “casadielles”.

Recuerdo las horas previas a la cena de Nochebuena, al lado de mi papá, preparando, con mimo, aquella deseada bandeja forrada de papel de plata en la que se disponía, entre risas, trozos de turrón, mazapanes, peladillas y otras delicias que mi mamá compraba con todo su amor.

Recuerdo la mesa para la cena de Nochebuena, en la que el mayor lujo era compartir aquellas horas con mis seres más queridos y con la suerte de beber sidra “El Gaitero” en una copa.

Recuerdo las tiernas peleas por aquel pedazo de turrón blando, las partidas de cartas jugando a peseta, los villancicos que cantábamos.

Recuerdo la reconversión de mi hogar en Nochevieja, donde se improvisaban camas en cualquier pedazo libre de suelo para acoger al resto de mi familia, hasta llegar a reunirnos diez o quince personas en aquella casa de, apenas, 40 metros cuadrados.

Recuerdo como me tocaba cenar en la cocina, pues el salón estaba reservado para los mayores, mientras las palabras saltaban de una a otra de sus bocas.

Recuerdo la sopa de marisco de mi mamá, recuerdo su merluza a la cazuela, recuerdo sus idas y venidas entre cacerolas, recuerdo el brillo de su cara en aquellos instantes.

Recuerdo la entrada de año, las prisas por devorar las uvas antes de que dieran la última campanada, los atragantamientos accidentales y, por supuesto, las carcajadas que todo ello provoca.

Recuerdo el despertar al día siguiente, desayunando turrón y comiendo con los saltos de trampolín que televisaban cada año.

Recuerdo la ilusión de la noche de Reyes en la calle, esperando la cabalgata y las lágrimas al ver a Baltasar.

Recuerdo el platito con turrón y la copa con champán que dejábamos al lado del carrasco coronado por la estrella de Belén para que los Reyes y sus camellos pudieran reponer fuerzas.

Recuerdo pedir permiso a mis papás para levantarme e ir al salón a descubrir las sorpresas que los Reyes nos habían dejado.

Recuerdo aquella cocina de Moltó con lavadora, horno y nevera que, durante tantos años, me entretuvo.

Recuerdo esa colección de Playmobil de esquimales con iglú y trineo incluido, que tanto deseaba tener cada vez que la veía en el escaparate de una tienda camino del colegio, que me regalaron con sacrificio.

Recuerdo el frío, la nieve. Recuerdo los muñecos y peleas de bolas.

Recuerdo, con especial cariño, los preparativos en catequesis para la misa de Gallo, para el belén que luciría en la parroquia, para los villancicos que acompañarían la misa.

Recuerdo las riadas humanas, dirigiéndose hacia esa misa de Gallo, vivida con tanto sentimiento entre tantos conocidos.

Recuerdo la magia existente en la mirada de mi papá y de mi mamá.

Recuerdo que no hay mayor ilusión que chocar las copas con mis seres queridos.




domingo, 16 de diciembre de 2007

Conoce tus límites: Ultraman

Definitivamente ha llegado el frío a todos los rincones, por lo que a los amantes del deporte, especialmente al aire libre, sólo nos queda como mejor arma de combate abrigarnos correctamente, tener cuidado con las placas de hielo y calentar la musculatura muy bien.

La admiración y respeto que siento hacia sus practicantes suele llevarme a perderme por las páginas y blogs de quienes se dedican en cuerpo y alma a alcanzar ese estado óptimo, que les permite entregarse al máximo durante nueve o diez horas con su sangre, sudor y lágrimas.

Después de releer sus sensaciones, extraigo siempre la misma conclusión: es su particular “heroína”. Afortunadamente, contamos con grandes especialistas como Marcel Zamora, los hermanos Llanos (Eneko y Héktor), Virginia Berasategui, Ana Burgos, etc., quienes siempre han declarado que se trata de una experiencia difícil de olvidar y de no volver a repetir. Se trata de una afirmación avalada tanto por personas personas anónimas como exdeportistas de élite, que se han lanzado a esta aventura.

Pero mi mayor sorpresa ha sido el descubrimiento una modalidad aún más brutal: Ultraman. Con sólo leer el reto al que se tienen que enfrentar los treinta elegidos, lo primero que se te viene a la cabeza es si alguien está tan loco cómo para viajar hasta Hawai y darse semejante paliza durante tres etapas consecutivas, en las que deben afrontar:

- 10 kms de natación en mar abierto, seguido de 145 kms de bicicleta
- 276 kms de bicicleta
- 84 kms de carrera a pie (Doble maratón)

Pues, la respuesta es que los hay. Y no sólo eso, sino que, entre ellos, se encuentra un español: Josef Ajram. Este broker catalán de 29 años cogió sus bártulos el pasado noviembre y se plantó en Hawai dispuesto a superarse a sí mismo.

Del 23 al 25 de noviembre de este año, Josef abordó con la ilusión de un debutante cada una de las etapas con un sueño totalmente realista: acabar la prueba, pero no satisfecho con lograrlo, se llevó como honor el finalizar entre los diez primeros. Durante 72 horas, demostró sus innegables condiciones físicas, que le condujeron a erigirse como el primer español en acabar esa maravillosa “tortura”, siempre apoyado por el aliento incansable de su equipo: su mujer, Ana; su fisiólogo, Carles Tur, y sus amigas Esther y Sarai (encargadas de filmar y producir el vídeo "Sueños por hora”, un proyecto en el que también participan el exfubolista Luis Enrique y el empresario Pepe Navarro).

Amante de los retos más inhóspitos, Josef ha completado 5 Ironmans, 1 Marathon des Sables, 1 Titan Desert, 1 Marathon de la Muralla China y 2 HalfIronman, pero aún tiene más hambre de superarse a sí mismo, por lo que, tras una semana de descanso, su mente y cuerpo se dirigen al siguiente objetivo: Maratón des Sables en marzo, donde irá acompañado, entre otros, del exfubolista azulgrana Luis Enrique (también con el virus de “conocer sus límites”).

Esperemos que el ejemplo de este joven con su cuerpo plagado de tatuajes sea el punto de partida para que muchos otros se enganchen a estos retos deportivos a los que no suele prestarse demasiada atención por parte de los medios de comunicación, por aquello de que no arrastran las masas del fútbol, pero puedo decir que somos muchos (y me incluyo) los que seguimos con devoción los triunfos de nuestros deportistas en disciplinas como el triatlón, y los que buscamos “conocer nuestros propios límites” lejos de actividades deportivas con gran impacto mediático.

Desde aquí ánimo a todos aquellos que su nombre no llena la primera página de portada de los periódicos deportivos, pero que han situado a España entre las grandes potencias mundiales.

Para los demás, recomendaros una visita a las páginas de estos héroes tan anónimos… ¿a qué sí?.



viernes, 14 de diciembre de 2007

Deseos navideños...

Desear que el brillo de esa estrella, que guió a los Reyes Magos hasta el niño Jesús, nos traiga suficiente felicidad para ser dulces; suficientes pruebas para ser fuertes; suficiente dolor para seguir siendo humanos; y suficiente esperanza para ser felices.

Desear que los ángeles con sus alas de libertad cuiden de nuestros seres queridos siempre.

 

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