Tras más de tres décadas de arduo aprendizaje en los más importantes centros formativos del mundo, incluyendo masters de post-grado y especialización en Yale, Oxford y Cambridge, esta "Piltrafilla" se ha armado del suficiente valor para ponerse "manos a la masa".Los preparativos iniciales comenzaron varias semanas antes, incluyendo sesiones intensivas de mentalización y ejercicios específicos de destreza. Todo ello bien enfocado a estar en óptimas condiciones para la hora "H" del día "D" y no dejarse llevar por nervios que pudiesen jugar una mala pasada o causar una catástrofe doméstica.
Por supuesto, el atrezo constituía una pieza fundamental, por lo que hube de pertrecharme de un buen "traje ignífugo" en la estación de bomberos más cercana. Del mismo modo y para que no hubiese ningún detalle al azar, mi comunidad de vecinos sufrió la "sospechosa" desaparición de los extintores.
Sin embargo, una furtiva visita al supermercado, me permitió hacerles una invitación, previo pago, a los protagonistas de la historia:
- 2 berenjenas.
- 300 gramos de carne picada
- 2 huevos.
- Pan rallado, perejil, orégano, tomillo, canela, ajo, queso rallado, sal y aceite.
Los pasos entre tímidos y forzados que di son los siguientes:

1º Cortar las berenjenas por la mitad y, a continuación, hacer cortes a la carne, con sumo cuidado y el botiquín de primeros auxilios al cinturón.
2º Mirar bien la etiqueta de la botellita para no confundirla con la del coche y echar un chorrito de aceite sobre las berenjenas.
3º Introducir una bandeja con las berenjenas en el microondas a máxima potencia durante 5 a 8 minutos.
4º Comprobar, siempre con las manos bien protegidas, que la carne de las berenjenas está hecha.
5º Con la ayuda de una cuchara de postre, sacar la carne de las berenjenas. Eso sí, en mi caso, con múltiples "coitus interruptus" por la temperatura de éstas.
6º Averiguar y reconocer un bol, tras sentarme en la cocina con un diccionario para desentrañar el significado de los diferentes recipientes que pueden llegar a crecer en los armarios de la misma.
7º Realizar, con todo el tacto posible, la mezcla mágica: la carne picada, los dos huevos batidos, una cucharada de postre de pan rallado, perejil picado, una "chispitina" de óregano y otra de tomillo, ajo picado muy fino, una "chispitina" de canela y la carne de las berenjenas, no fuese aquello a resultar un "cóctel-molotov".
8º Rellenar con la masa de un color parecido al personaje de Hulk cada berenjena.
9º Parada obligatoria en "boxes": introducir las berenjenas rellenas en el horno durante 15 minutos a 180º.
10º Retoque de "chapa y pintura": espolvorear el queso rallado por encima de las berenjenas y dejar gratinar, siempre ojo avizor de que aquello no se tornase negro.
El resultado ha sido la elaboración de una exquisitez digna de ser recompensada con más de una estrella Michelín, cuya degustación tuvo lugar en el día de ayer, contando con la inestimable y "obligada" presencia del más selecto paladar: el de mi "otro lado de la cama".
P.D: Agradecimiento al Servicio 112 por el dispositivo especial desplegado tanto en el interior como exterior de mi domicilio.

