miércoles, 5 de septiembre de 2007

Otro corazón rebelde: Javier Gómez Noya

Aún resonando en el mundo del fútbol los ecos de la muerte de Antonio Puerta, no puedo, ni quiero olvidarme de hacer mención a otro deporte que me apasiona y que cuenta con otro corazón rebelde: el triatlón, quizás uno de los deportes más duros que existen con un combinado de tres disciplinas: Natación, ciclismo y carrera a pie.

Posiblemente, así de primeras, te asustes pensando en el archiconocido Ironman, prueba de triatlón donde sus distancias son abrumadoras: 3.800 metros de natación, seguidos de 180 kilómetros de ciclismo y, como postre, una maratón, ya sabes, 42 kilómetros dándole al correr.

Al margen de la anterior, existen otros triatlones con distancias más asequibles para los más preparados: Olímpico (1.500 metros de natación; 40 kilómetros de ciclismo y 10 kilómetros de carrera a pie); Sprint (750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera a pie); y Half Ironman (1.900 metros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21 kilómetros de carrera a pie).

Aunque para muchos el triatlon sea todavía un gran desconocido, contamos en España con grandes especialistas que están dando muchísimas alegrías a la afición como Iván Raña, los hermanos Llanos (Eneko y Héctor), Ana Casares, Marcel Zamora, Ana Burgos y, sobre todo, Javier Gómez Noya.

La historia de este último es la de un superviviente que se sublevó contra un dictamen médico que le prohibía competir por un problema cardíaco: valvulopatía aórtica congénita. Lejos de amilanarse ante tal diagnóstico, que le llevó a perder su licencia federativa hace ocho años, este gallego hizo sus maletas a Francia y siguió entrenando y participando en diversas pruebas alcanzado resultados más que notables.

En la actualidad, Javier Gómez Noya representa a España en las diferentes competiciones de triatlón, bajo su propia responsabilidad y la de sus médicos (Nicolás Bayón y Steve McKenna), tras ser obligado a firmar un documento según el cual los médicos del Consejo Superior de Deportes se lavaban las manos si su aorta fallaba.

Dejando a un lado este aspecto, este triatleta de 23 años se ha convertido en subcampeón mundial de 2007 de la especialidad en la cita celebrada en Hamburgo (Alemania), además de haber sido el primer español que sube a lo más alto del podio en la Copa del Mundo de Triatlon de 2006 y liderar, en estos momentos, la Copa de este año, lo que demuestra su otra victoria en el pulso que mantiene con su rebelde corazón.

"... I've paid my dues time after time... I've done my sentence... but committed no crime... and bad mistakes I've made a few... I've had my shelves and kicked in my face... but I've come through... We are the champions my friend... and we'll keep on fighting till the end... not time for losers 'cos we are the champions of the world..." ("We are the champions" de Queen).

martes, 4 de septiembre de 2007

Para tirarse de los pelos

Espero, querido visitante, nun te hayas asustao del desorden que tengo sobre el escritorio, pero menudu día tuve .

Los elementos tecnológicos pusieron en contra mía y, pa' nun romper la costumbre, el ordenador portátil fizo una de les suyes.

Párose en mitad de un post y, luego, nun me reconocía el módem. Puséme a reconfigurarlo tó, pero, claro, a las doce la noche, nun ta la cabeza pa' facer esfuerzos de esti tipu y acabé reinstalando la configuración inical del ordenador, con lo que perdí la mitad de coses que tenía guardaes.

Po' la mañana, tocóme volver a ponélo to' en su sitiu y nun ye la primera vez que me pasa. (¿Tendré zarpes en vez de deos?)

Así que quédeme sin la llibreta de direcciones del Outlook Express y pidiéndo, vía sms, a los conocios que me manden su dirección de correo electrónicu.

Vamos que hubo un momentu en que dijei al ordenador: "Doite que te frayo", porque nun me facía casu.

Bueno, en resumen, que vuelvo a tenélo casi todo en su lugar, pero fartéme ya de les jugaes que faen estos cosos.

Cuanta más tecnología, peor. Si nun i pido ná más que me deje conectáme a Internet y, por lo demás, nun lu exprimu como fae otra gente.

En fin, los misterios del maravilloso mundo del bit, aunque nun podrán conmigo. Tengo demasiá curiosidad por conocer cómo funcionen y aprender y, en esto, ya se sabe que ye la ley del ensayo y error.

Eso sí, hay errores que salen caros pa'l bolsillu. Menos mal que esta vez nun fizo falta tocálu.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Postales de Asturias: Una boda a la asturiana

En esti iniciu de la mi segunda tanda de vacaciones, tocóme asistir el día un de septiembre a la boda de un primu en nuestra tierrina querida.

Brillaba el sol al mediodía, cuando el noviu en compañía de su madrina llegaba a la iglesia y recibía les felicitaciones de invitaos y conocios.

Nun se fizo esperar demasiado la novia, que llegaba puntual rompiendo la ya consabida norma de facése esperar, así como tampoco se produjo una tan temida escena como las protagonizadas por Julia Roberts en “Novia a la fuga”.

Y, por supuesto, la gaita y tambor asturiano comenzaron a sonar en honor de los novios, mientras la protagonista se deshacía en un mar de lágrimas.

Imagino la mezcla de emociones que débese producir en un momento tan importante en el corazón de unu.

Tras el preceptivo oficio religioso, salieron los novios por la puerta ya convertios en mariu y muyer, siendo recibidos por una lluvia de arroz y pétalos de rosa, mientras todos los asistentes buscábemos la mejor instantánea entre codazos y pisotones.

Después, el nuevo y joven matrimonio se deshizo en besos y abrazos entre ellos, para, luego, desaparecer dirección Xixón a inmortalizar tan preciadu día en el preceptivu reportaje fotográficu.

A partir de ahí, empezó una boda a la asturiana. ¿Y cómo ye una boda a la asturiana?

Pa’ empezar, todos los invitados cogimos camín del restaurante “Peña Mea”, situau en Posa’ de Llanera dispuestos a dar cuenta del banquete como fartones.

Comenzose por el aperitivu de bienvenia compuestu de agridulces de dátiles y bacón, surtiu de cucharilles, brochetes variaes, canapés salaos y croquetines caseres, to’ debajo de un hórreo y acompaño de pipes de sidra.

Luego entrémos en el salón donde ibase a servir el banquete, constando el menú de lo siguiente: Selección de mariscos del Cantábricos, Crema de Nécores, Mero al Peña Mea con atillo de gambes y setes silvestres, sorbete de limón, cabritu con palatinos y ensalada verde.

De postre una Mouse de turrón con helado de frambuesa y crujiente de almendres.

Y, por supuesto, to’ regao con vino, sidra, cava y el correspondiente cafetín con chupito de licor.

Pasaron los novios y los padrinos, repartiendo los recuerdos que, cada vez, que asisto a una boda son más originales.

Como ye costumbre comenzó el baile. Y mientres unos quemaben lo comio, otros daben buena cuenta de la barra libre.

A las veintidós horas y treinta minutos con puntualidad británica, empezóse a servir el lunch de despedida: embutios, fritos y pastelinos, pa’ coger fuerces y seguir la folixa to’ la noche hasta que el cuerpo reviente.

Lo más original es que la noche de bodas iban a pasála en el hórreo donde habíemos tomao el aperitivu. Tuve que deciyos a los novios que nun lu fueran a tirar abajo. Jeje.

Así que ya ves como ye una boda a la asturiana: fartáse a comer, jarana to’l tiempo y alcohol corriendo a to’ trapu. (Nota: Yo nun bebí más que unes copines de vino).

Nun quiero terminar sin facer mención a les últimes letres que acompañaben al menú: “Hay momentos en la vida que son importantes por sí solos, pero lo que realmente los hace especiales es compartirlos con tus seres queridos”.

Por si alguna vez te animes a venir por Asturies o quies pasar la primera noche de bodas en un sitiu original, déjote aquí la dirección del restaurante “Peña Mea”: http://www.penamea.com/

Por lo demás: “VIVAN LOS NOVIOS”

domingo, 2 de septiembre de 2007

Un merecido descanso

Bueno, se me ha olvidado decirte que, durante una semanita, estaré aquí, en la oscuridad de mi buhardilla, disfrutando de unas merecidas vacaciones.

Tranquilo, procuraré no molestar demasiado. Sólo trataré de disfrutar de la música, de la lectura, de alguna película y de las últimas noticias deportivas.

Te dejaré la butaca. Me tumbaré en la descolorida alfombra con un par de cojines. Eso sí, ten cuidado, no me vayas a pisar.

Trataré de dejarte algunos detalles de este descanso, aunque no te auguro nada, porque como siempre regreso al calor del hogar y, aquí, uno se vuelve más cómodo y más vago, pero intentaré acercarte algo de mi universo por si te apetece algún día darte una vuelta en vivo y directo.

"... Asturias, si yo pudiera, si yo supiera cantarte... Asturias verde de montes y negra de minerales... Hambre de paz y horizontes, hambre... Y el corazón asfixiado sin venas para aliviarte... Los ojos ciegos, los ojos, ciegos de tanto mirarte... sin verte Asturias del alma, hija de mi misma madre... Dos veces, dos has tenido ocasión para jugarte la vida una partida y las dos te la jugaste... Quién derribará ese árbol de Asturias ya sin ramaje, desnudo, seco, clavado, con su raíz entrañable.. que corre por toda España... Mirad obreros del mundo su silueta recortarse... Firme sobre roca firme, herida viva su carne... Millones de puños gritan su cólera por los aires... millones de corazones golpean contra tus cárceles... Prepara tu último salto que Asturias está aguardándote... Sola en mitad de la tierra, hija de mi misma madre..." ("Asturias" de Víctor Manuel)

Una película para una tarde de domingo: "Next"

Hoy, permíteme una recomendación de mi filmoteca: "Next".

He encontrado un film de ciencia ficción que cumple a la perfección su objetivo de entretener al espectador, contando con un final totalmente imprevisible. Vamos, hasta a mí, me ha dejado con ganas de ver más.

Una historia de acción salpicada de cine fantástico con unos excelentes efectos especiales que nos hacen sentir como protagonistas de sus más trepidantes escenas.

Un mago que mal vive, interpretado por Nicholas Cage, en un cutre espectáculo de Las Vegas, pero que cuenta con un don especial: ver el futuro unos cuantos minutos más allá del momento presente.

Un talento que se convertirá en una maldición, cuando entre en escena el F.B.I., encabezado por la actriz Julianne Moore, en su papel de una agente antiterrorista tras una arma de destrucción masiva con la que unos terroristas planean atentar en Los Ángeles.

Lo mejor es que no te cuente mucho más y seas tú quien disfrutes de 96 minutos de inesperadas sorpresas.

Lo peor y lo que muchos quizás desearían es contar con esa capacidad extrasensorial del protagonista. La cuestión es qué uso se le daría.

La verdad es que Nicholas Cage siempre me sorprende en sus papeles de variados registros, pero para el recuerdo siempre nos quedará su magnífica interpretación en "Leaving Las Vegas".

Pienso que lo más interesante es dejase sorprender por el siguiente segundo porque la vida danza al ritmo de canciones bellas y canciones tristes y, sin eso, no habría misterio alguno.
 

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